La rosácea es condición de la piel muy frecuente en nuestras consultas donde los pacientes presentan una tendencia al enrojecimiento e inflamación que se puede presentar con diversos síntomas como sensibilidad aumentada, tirantez o granitos. Cuando el paciente acude a nosotras buscando soluciones a sus problemas, en muchos casos ya intuyen que pueden tener este tipo de enfermedad, bien porque algún pariente ya ha sido diagnosticado o porque ha oido hablar del tema en algún medio. Sin embargo, cuando en mi entrevista pregunto si presentan sequedad ocular, inflamación del párpado (blefaritis) o tendencia a los orzuelos, o sensación de arena, muchos se quedan sorprendidos y me responden afirmativamente.

Lo cierto es que la rosácea, además de manifestarse en la piel de la cara, también pueden manifestarse en otras zonas como la cabeza, cuello o los ojos.

La rosácea ocular es un problema crónico en muchos de nuestros pacientes, que viven resignados con la molestia ya que suele considerarse por muchos médicos un problema menor que no requiere tratamiento o bien solo se administra cuando se produce un episodio inflamatorio grave.

Muchos os preguntaréis cómo es posible que una enfermedad de la piel afecte a los ojos. Lo cierto es que la rosácea ocular no afecta a los ojos directamente, sino que produce inflamación en los párpados, de forma indirecta seca el ojo produciendo molestia pero realmente el problema está en el mismo sitio que en la cara: la piel.

Me alegra decir que normalmente también se puede curar, sino es de forma definitiva ya que la rosácea es una enfermedad que tiende a cursar por brotes, al menos sí podemos dar medicamentos que bajen la inflamación, solucionando el problema y manteniendo un alivio de los síntomas durante varios meses.

Los medicamentos más utilizados clásicamente eran los antibióticos orales como las tetraciclinas dado su alto poder antiinflamatorio, sin embargo, cada vez más especialistas nos enfocamos en erradicar un ácaro que en ocasiones causa inflamación en la rosácea, el demodex, y que también vive en los folículos de los pelos de las pestañas. Lamentablemente en España no existe la comercialización de la ivermectina para uso ocular u oral, por lo que es necesario realizar una fórmula magistral y que una farmacia con experiencia lo fabrique.

Por último me gustaría acabar recordando, que como bien nos enseña esta enfermedad, los párpados también son piel, al igual que otras partes del cuerpo que clásicamente a veces asociamos con otros especialistas como la vulva, el pene, las orejas o las uñas. Si tienes algún problema en estas zonas, y no ya no sabes a quien acudir valora acudir a un dermatólogo.

Bibliografía:

  1. Demodex Genus: Colonizing Parasites of Healthy People or Mites Associated With Ocular Pathology? Florencia Mongi 1, Laura Laconte 2, Rodolfo D Casero

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