Es frecuente que los niños manifiesten la presencia de granitos en la piel. A esta condición se la conoce como molusco contagioso o simplemente molusco. Se trata de un virus que produce una infección en la piel, la cual se hace visible a través de protuberancias de marcada firmeza y de forma redonda, las cuales no ocasionan dolor alguno. Su tamaño varía de acuerdo a la persona, ya que pueden ser granitos que oscilan entre el tamaño de una cabeza de alfiler y el de una canica pequeña. El molusco contagioso se ve con más frecuencia en niños, aunque cada vez vemos a más adultos afectados por él.

¿Cómo se trasmite el molusco contagioso?

El molusco contagioso en niños se transmite por contacto directo con la piel de una persona infectada o por compartir objetos que hayan estado en contacto con esta. Suele aparecer en niños que usan la piscina, pero no se transmite a través del agua, sino que el llevar poca ropa o el compartir colchonetas y otros elementos de piscina, hace que el contagio tenga lugar con mayor facilidad en este tipo de instalaciones. Sin embargo, es común que el contagio entre niños ocurra a raíz del contacto físico que se produce entre sus pares a partir del juego.

En cambio, en el caso de los adultos, el molusco contagioso se transmite por vía sexual. Su aparición se manifiesta en los genitales. Otro de los factores que detonan su aparición es la presencia de enfermedades del sistema inmunológico, como por ejemplo el HIV. No obstante, en la actualidad se ha observado un notorio aumento de casos de adultos que han resultado contagiados de molusco contagioso por sus hijos, lo que se ha convertido en la principal causa de la aparición de la enfermedad en dicho grupo de pacientes.

¿Puede mi hijo seguir acudiendo a la piscina si tiene molusco contagioso?

La infección por molusco contagioso, al igual que las verrugas, no se considera una afección que requiera de aislamiento. Por lo tanto, quien la padece puede continuar acudiendo a la piscina. No obstante, se recomienda cubrir con neopreno o con una prenda acuática las zonas del cuerpo en las que estén presentes los moluscos. De esta forma, estaremos evitando que otros niños resulten contagiados.

Molusco contagioso – tratamiento

Al tratarse de una infección cutánea benigna, el molusco contagioso en niños y en adultos puede dejarse evolucionar sin tratamiento. Normalmente, la enfermedad desaparece al cabo de unos meses después de haberse manifestado. Sin embargo, existen casos en los que se prolonga en el tiempo y su presencia puede resultar molesta.

En los casos en los que el niño presente otro tipo de problemas en la piel, tal como dermatitis atópica (eccema), se recomienda acudir a un profesional en dermatología para que este prescriba el tratamiento a seguir para el molusco contagioso. Esto se debe a que esta infección cutánea presenta la tendencia a empeorar condiciones tales como el eccema, mientras que el rascado favorece la diseminación de los granitos por la piel.

En el caso de los adultos, el tratamiento para el molusco contagioso está recomendado en todos los casos.

Existen varios tratamientos para combatir esta infección, los cuales se dividen en las siguientes categorías:

  • Tratamiento domiciliario
  • Tratamiento en clínica

El tratamiento domiciliario consiste en la aplicación de sustancias que queman los granitos, mientras que aquel que se lleva a cabo en una clínica, se base en métodos destructivos, tales como curetaje, crioterapia o láser.

Cualquiera de las dos vías es igual de válida, excepto en el rostro, que se recomienda el curetaje o tratamiento láser. El método llevado a cabo en la clínica es siempre el más recomendable, ya que es sensiblemente más rápido y le evitan a la persona el tener que ocuparse a diario de la aplicación de las sustancias. Los adultos suelen tolerar perfectamente las técnicas destructivas, las cuales pueden resultar más traumáticas aplicadas en niños, ya que la ansiedad de hallarse en un ambiente clínico suele jugarles en contra.

¿Es completamente benigno o puedo tener complicaciones?

Los moluscos contagiosos son esencialmente benignos, pero en algunos casos pueden presentarse las siguientes complicaciones:

  • Cicatrices: la aplicación de tratamientos domiciliarios puede llevar a la aparición de cicatrices queloides, las cuales son de tonalidad rosácea o violeta y presentan volumen, especialmente cuando el molusco se desarrolló en el rostro. El tratamiento en la clínica también puede generar pequeñas cicatrices puntiformes, como la que deja la varicela, en especial si las lesiones son de gran tamaño.
  • Reacciones oculares: cuando el molusco afectó al párpado, las secuelas pueden manifestarse en forma de blefaritis o conjuntivitis, lo cual no solo puede resultar muy molesto, sino que también es posible que lleguen a dañar al ojo si lo frotamos con intensidad para intentar aliviar la picazón.
  • Reacciones en la piel: es frecuente que los moluscos causen reacciones secundarias en la piel. La más frecuente son los eccemas en la zona de la lesión, pero también pueden aparecer inflamaciones localizadas, supuraciones o exantemas por todo el cuerpo. Estas reacciones suelen ser un motivo de consulta muy frecuente en clínica, ya que los padres se alarman ante su aparición. Sin embargo, dichas reacciones suelen ser una buena señal, ya que anteceden la desaparición de los moluscos.

En conclusión, el molusco contagioso no es una afección ante la cual sea necesario alarmarse. No obstante, siempre es conveniente acudir a la consulta con un profesional, quien indicará el tratamiento más adecuado a seguir en cada caso.

  1. Molluscum contagiosum: an update. A KC Leung, B Barakin, KLE Hon.
  2. Update on the treatment of molluscum contagiosum in children. P Gerlero, A Hernández-Martín.