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vieiro’17clínica médica · piel y estética
santiago de compostela

§ Dermatología láser

Manchas del sol con luz pulsada (IPL)

Luz pulsada intensa (IPL), de la unidad de láser, para atenuar las manchas del sol y otros signos del fotoenvejecimiento, siempre después de que el dermatólogo haya diagnosticado cada mancha.

La luz pulsada intensa (IPL) puede atenuar las manchas del sol, los léntigos solares, y otros signos del fotoenvejecimiento, como los vasos finos que deja el sol en la cara y el escote. Es la misma luz que usamos para la rosácea y la cuperosis, dentro de la unidad de dermatología láser. Antes de tratar cualquier mancha, el dermatólogo la diagnostica: no todas las manchas son iguales y no todas se tratan con luz.

Qué son las manchas del sol

Los léntigos solares son las verdaderas manchas del sol. Suelen ser planas, de color marrón claro, parecidas a las pecas pero a veces más grandes, y aparecen en la piel que ha recibido mucho sol a lo largo de los años: en quien trabaja al aire libre, hace deporte fuera, va a menudo a la playa o ha usado solárium. La tendencia a que salgan varía mucho de una persona a otra.

Forman parte del fotoenvejecimiento, el daño que el sol acumula en la piel. Además de manchas, ese daño puede dar vasos finos dilatados en mejillas y escote, pérdida de elasticidad y arrugas. Lo contamos en fotoenvejecimiento: por qué se produce y cómo tratarlo.

Primero, el diagnóstico

Una mancha en la cara puede ser muchas cosas, y de eso depende el tratamiento. Por eso empezamos con una consulta de dermatología: antes de tratar con luz, el dermatólogo examina cada mancha, también con dermatoscopia cuando hace falta.

  • Melasma. No se trata como una mancha del sol: la luz puede empeorarlo. Se trata sobre todo con cremas despigmentantes y fotoprotección. Más en melasma o máscara del embarazo.
  • Queratosis seborreica. Tiene un ligero relieve y no depende del sol. La luz pulsada suele quedarse corta; se tratan con otras técnicas, como explicamos en quitar verrugas, fibromas y queratosis seborreicas.
  • Lunares planos. Pueden parecer manchas, y en general conviene analizarlos en lugar de tratarlos con luz.
  • Léntigo maligno. Se parece a un léntigo solar, pero suele ser más irregular y de varios colores. Es un tipo de melanoma superficial y su tratamiento es quirúrgico, no con luz.

Si una mancha nos genera dudas, la seguimos o la analizamos. Para eso está la revisión de lunares y manchas. Tienes un repaso de los tipos de manchas en tengo manchas en la cara, ¿qué son?.

Mucha gente llega a la consulta diciendo «doctora, mi cara se ha manchado mucho por el sol». Muchas veces es así, pero no siempre. Por eso miramos con calma cada mancha antes de tratarla.

Cuándo está indicada y cuándo no

La luz pulsada está indicada para los léntigos solares y para algunos signos del fotoenvejecimiento, como los vasos finos y el tono irregular que deja el sol en zonas expuestas: cara, cuello, escote o manos.

No la usamos para el melasma, ni para manchas que no hayamos diagnosticado, ni sobre piel bronceada. Por eso no la hacemos en verano: la piel bronceada absorbe parte de la energía, lo que obliga a bajar los parámetros y aumenta el riesgo de quemadura o de manchas. Conviene evitar el sol antes y después.

Si lo que más te preocupa son las arrugas finas o la textura de la piel, puede encajar mejor el resurfacing con láser CO₂. Lo vemos juntos en consulta.

Cómo lo hacemos

La luz pulsada intensa no es un láser, aunque la usamos en la misma unidad: emite pulsos de luz cuya energía capta el pigmento de la mancha y, en los vasos finos, la sangre que circula por ellos. Bien ajustada, esa energía actúa sobre la mancha de forma selectiva, con poco efecto sobre la piel de alrededor.

Ajustamos los parámetros a tu piel y a la zona. Cuántas sesiones hacen falta depende de cada caso; el precio de cada mancha incluye hasta tres.

Después de la sesión

En los días siguientes, las manchas tratadas suelen oscurecerse y formar costras muy finas que caen solas. No las arranques: deja que se desprendan.

  • Sol: evítalo después de cada sesión, igual que antes.
  • Fotoprotección: diaria, aunque esté nublado. Las manchas pueden volver a salir si la piel sigue recibiendo sol.
  • Cuidados: te explicamos en consulta qué aplicar en la zona según tu piel.

Qué puedes esperar

Las manchas del sol tienden a atenuarse a lo largo de las sesiones, aunque cuánto depende de la mancha y de cómo responda tu piel. La luz pulsada no devuelve la piel a como era: actúa sobre algunos signos del daño solar, y la fotoprotección decide en buena parte lo que dura el resultado.

Riesgos

Después de la sesión es habitual que la zona quede enrojecida, algo hinchada o con sensación parecida a una quemadura solar leve durante unos días. Con menos frecuencia pueden aparecer ampollas, quemaduras o zonas más oscuras o más claras que la piel de alrededor. El riesgo aumenta si la piel está bronceada, y por eso no tratamos en verano.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden quitar las manchas del sol con luz pulsada en verano?

No. Lo hacemos en los meses de poco sol: la piel bronceada absorbe parte de la energía, lo que obliga a bajar los parámetros y aumenta el riesgo de quemadura o de manchas. Conviene evitar el sol antes y también después de cada sesión.

¿Duele la luz pulsada para las manchas?

Molesta un poco, y cuánto depende de la zona y de cada persona. Antes de empezar te explicamos qué vas a notar durante la sesión y en los días siguientes.

¿La luz pulsada sirve para el melasma?

No es el tratamiento que usamos para el melasma. El melasma no se comporta como una mancha del sol: la luz, el láser y los peelings pueden empeorarlo, así que no son la primera opción. Se trata sobre todo con cremas despigmentantes, a veces con tratamiento oral, y con fotoprotección todo el año. Lo explicamos en información para el paciente con melasma.

¿Cuántas sesiones de luz pulsada hacen falta para las manchas?

Depende de cada caso: del número de manchas, de la zona y de cómo responda tu piel. Lo valoramos en consulta cuando vemos tus manchas, y vamos ajustando según cómo responde tu piel en cada sesión.

¿Pueden volver a salir las manchas después de la luz pulsada?

Sí, pueden volver, sobre todo si la piel sigue recibiendo sol. Por eso la fotoprotección diaria forma parte del tratamiento, y en algunos casos el dermatólogo propone sesiones de mantenimiento cada dos o tres años. Más detalle en por qué se produce el fotoenvejecimiento y cómo tratarlo.

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