¿Qué es el melasma?
El melasma es una pigmentación de la piel que causa manchas oscuras de diversos tamaños, sobre todo en la cara. También se llama paño o máscara del embarazo (en los libros, cloasma).
Es más común en mujeres y suele aparecer durante el embarazo o con la toma de anticonceptivos hormonales, pero puede aparecer en cualquier mujer y, con menos frecuencia, también en hombres. Es más frecuente en pieles morenas, las que se broncean con facilidad, expuestas al sol.
¿Cómo son las manchas?
En el melasma vemos manchas de diferentes tamaños, generalmente en las mejillas, la zona del bigote y la frente. La coloración suele ser marrón, pero en ocasiones puede llegar a ser grisácea o azulada si el pigmento está más profundo.
¿Cómo se diagnostica el melasma?
No hay ninguna prueba específica para confirmar el diagnóstico. Lo hace el dermatólogo mirando la zona. A veces se examina la piel con lámpara de Wood (una luz ultravioleta que resalta el pigmento) para ver mejor las manchas, su localización y su profundidad, y eso ayuda a elegir el tratamiento.
Es importante saber qué mancha es antes de tratarla. En la cara pueden convivir el melasma y las manchas del sol (léntigos solares), que se tratan de forma distinta: los léntigos se pueden tratar con luz pulsada (IPL) para manchas del sol, y el melasma se trata sobre todo con cremas. Lo contamos con más detalle en tengo manchas en la cara, ¿qué son?.
¿Cuál es el tratamiento?
El melasma se trata en la consulta de dermatología clínica, y el tratamiento va por escalones.
Primero, protegerse del sol todos los días
La fotoprotección diaria es la base de cualquier tratamiento del melasma. El sol oscurece las manchas: tanto la radiación ultravioleta como la luz visible pigmentan la piel. Los protectores solares habituales filtran el ultravioleta pero apenas la luz visible; los protectores con color, que llevan óxidos de hierro, sí la filtran en parte. Por eso en el melasma solemos recomendar un protector con color. Los detalles prácticos van al final, en las medidas generales.
Las cremas despigmentantes
El tratamiento de elección son las cremas con sustancias despigmentantes, siempre indicadas por el dermatólogo. Existen muchas en el mercado; estas son las principales:
- Tríada de Kligman o triple combinación: en los estudios es la que más suele aclarar las manchas. Es una fórmula magistral que combina tres componentes: un despigmentante potente (la hidroquinona), un retinoide para que el tratamiento penetre mejor y un corticoide suave para calmar la irritación que producen los otros dos.
- Hidroquinona sola: es de los tratamientos mejor estudiados. Es un medicamento con receta y también se usa por tiempo limitado y con revisiones.
- Ácido azelaico: una alternativa más suave para la piel, útil cuando las anteriores irritan o no están indicadas.
- Ácido tranexámico en crema: otra opción tópica; actúa más despacio que por boca.
La tríada de Kligman es un tratamiento con receta, por periodos limitados y con revisiones. Se suele usar unos dos meses y después se revisa. No la alargues ni la repitas por tu cuenta: el corticoide usado durante meses puede adelgazar la piel y dejar venitas o granitos. Este tratamiento no se debe utilizar durante el embarazo.
Tratamiento por boca
En el melasma moderado o intenso que no mejora tras unos tres meses de cremas, o que vuelve una y otra vez, el dermatólogo puede valorar el ácido tranexámico oral (en el melasma se usa fuera de su indicación oficial, y te lo explica antes), siempre como complemento de las cremas y la fotoprotección. Es un medicamento que actúa sobre la coagulación, así que antes de recetarlo pregunta por antecedentes de trombosis o embolia y por otros factores de riesgo; si los hay, no se usa. Tampoco se usa en el embarazo. Su seguridad a largo plazo todavía se está estudiando.
Peelings y láser
En casos resistentes tu dermatólogo puede proponer peelings con diversas sustancias o tratamiento láser, aunque en ningún caso son el tratamiento de primera elección. Sus resultados son irregulares y tienen más riesgo que las cremas de irritar la piel, de oscurecer la mancha o de que la pigmentación vuelva.
¿Es normal que responda a los tratamientos pero que vuelva en verano?
Sí. El melasma es una patología muy recurrente. Es habitual que se aclare y vuelva a aparecer si no se toman las medidas adecuadas. El mantenimiento y el protector solar forman parte del tratamiento. En ocasiones es necesario repetir el tratamiento y pautar uno más suave de mantenimiento.
Estoy embarazada o doy el pecho, ¿qué puedo hacer?
En muchos casos el melasma del embarazo se atenúa a lo largo del primer año después del parto. Mientras tanto, lo que sí puedes hacer es protegerte del sol a diario, con protector con color y sombrero.
La tríada de Kligman, la hidroquinona y el ácido tranexámico oral no se usan durante el embarazo, y los despigmentantes suelen dejarse para después del parto. Si das el pecho, coméntalo en la consulta antes de empezar cualquier crema. Si la mancha persiste pasado ese primer año, consulta con tu dermatólogo para empezar el tratamiento.
Medidas generales en pacientes con melasma
Estas medidas sirven para cualquier persona con tendencia a las manchas en la cara:
- Usa protector solar todos los días del año, también los nublados, que en Galicia no son pocos. Que proteja frente a la radiación ultravioleta (UVB y UVA), con un factor de protección (SPF) mínimo de 30.
- Elige un protector con color: además del ultravioleta, filtra parte de la luz visible.
- Aplica el fotoprotector cada 2 horas si estás al aire libre.
- Lleva un sombrero de ala ancha para proteger la cara del sol.
- Mantén el tratamiento de mantenimiento que te indique tu dermatólogo, sobre todo en primavera y verano.



